“las ideas de los materiales muchas veces son mejores que nuestras propias ideas”

Theo Jansen en Barcelona

Se dice que la gente que viaja o que ha vivido un tiempo fuera de su país  es más abierta de mente, más tolerante, tiene menos prejuicios y bla, bla, bla. Mi experiencia me dice que esto es falso. Durante los ocho años que residí fuera de Barcelona(los últimos cuatro, en Pekín) , tropecé con gente de todo tipo: garrulos, simpáticos, racistas, pseudo-colonialistas, amantes de los idiomas, inadaptados, quejicas, creativos o aburridos. Conclusión: si sales de tu país con una mente cerrada, probablemente no cambies, o te vuelvas peor. “Hay gente que no debería haber salido nunca de su pueblo”, escribió Orwell en Burmese Days. Lo que no quiere decir que los que no han salido nunca de su pueblo sean cerrados. Supongo que la educación que recibimos de nuestros padres, el entorno en que crecemos, nos marcan mucho más que la suma de experiencias en el extranjero.

Todo este rollo lo suelto para decir que, de hecho, algunas de las personas más creativas, curiosas y abiertas de mente que conozco han salido pocas veces de su barrio. Hablo sobretodo de artistas, gente sensible, y por lo general de espíritu abierto, capaces de expresar su visión del mundo de una forma especial.  El ejemplo más evidente lo tuve hace un par de días, escuchando al artista Theo Jansen en una conferencia celebrada en el Institut d’Arquitectura Avançada de Catalunya (IAAC). Quizás su nombre os deje indiferentes. Pero estoy segura de que recordaréis la campaña de publicidad de BMW  en la que aparecían sus esculturas gigantes hechas con tubos, que se desplazan solas por la playa…

Una vez has visto una de sus creaciones (él las llama “strandbeest”, bestias de la playa)  es difícil olvidarlas. Las estructuras están  hechas con unos tubos de plástico de color amarillento que en Holanda se utilizan para cubrir los cables de la electricidad. Jansen, un hombre alto y apuesto, con una melena blanca  que le cae por encima del hombro que le da cierto aspecto de druida, nos explicó que lleva viendo estos tubos desde que era un crío. También lleva residiendo toda su vida en la playa salvaje del Mar del Norte que aparece en el spot de BMW.

La idea de crear estas esculturas era crear un mecanismo natural para proteger la costa holandesa de desaparecer bajo el mar. Sus strandbeest se desplazan por la arena gracias al  viento, y algunas son capaces de modificar el terreno, haciendo diques naturales.

Sinceramente, no entendí casi nada sobre la tecnología inventada por Jansen para lograr que sus bestias se desplacen solas. Habló de números mágicos, de selección y reproducción por ordenador para proyectar las piernas y músculos de cada una de sus bestias, que él bautiza con nombres diferentes. Miré a mi alrededor: un centenar de arquitectos gafapastas catalanes y estudiantes extranjeros del IAAC  escuchando a Jensen boquiabiertos. Ellos sí parecían entenderle mejor. Pero daba igual. Jensen, con su aspecto de encantador, de profesor loco, nos encandiló a todos. Nos hizo reír desde el principio, cuando nos hizo una  demostración práctica de lo que hacía con los tubos de plástico cuando era  un niño. Jensen enroscó un papel en forma de pergamino, lo chupó bien por el extremo, sopló fuerte por el tubo y el cohete de papel salió disparado por la ventana.

Jansen, a sus 62 años, sigue siendo el mismo niño travieso y mal estudiante que él dice que fue. No acabó nunca la carrera de Físicas y regresó a su aldea costera del mar del Norte para volcarse en sus creaciones.  Hoy, este hombre ligado a su tierra natal, se ha convertido en una estrella del panorama artístico internacional. Sus “strandbeest” están consideradas trabajos brillantes en el campo del  arte cinético, o “arte en movimiento”. Su filosofía de creación es rompedora, tiene miles de admiradores en todo el mundo. En Japón y Estados Unidos, hay  estudiantes de arquitectura y creadores de todo tipo intentando imitar o mejorar sus estructuras vivientes.

¿Podemos conseguir que anden en círculo? ¿qué hablen? ¿que se metan en el mar? Jensen animó al público del IAAC a seguir investigando. A él “sólo” le quedan 20 años por delante.

“Experimentad con  los materiales, no dictéis al material lo que debe hacer”, aconsejó Jansen a los presentes. Para él, los tubos de plástico son las “proteínas”, componentes esenciales para la vida de un organismo.

Es difícil olvidarse de  sus standbeest . Es asombroso que un mecanismo artificial sea capaz de andar sólo, sin energía artificial de ningún tipo. Verlos desplazarse por la arena puede recordar a un batallón en marcha o al esqueleto de un dinosaurio que se ha escapado del Museo. Cada uno es libre de interpretarlos como quiera. Eso sí, son animales “domesticados”, porqué no “van a ninguna parte sin él”, bromea Jensen.

Un estudiante de origen asiático con gafas de pasta,  gorro de lana y bambas con lentejuelas , le pregunta al maestro si ha establecido algún tipo de relación emocional con su rebaño de strandbeest. A Jansen se le escapa la risa. “Tengo una relación estrecha con mis animales, pero no es el mismo sentimiento que tengo hacia mis hijos, o mi perro… no es amor; más bien es una relación de interés”, contesta Theo, divertido. Las tiene en la playa, cerca de su casa, porque no podrían estar en otro lugar. “Yo nací y me crié en esta playa. Es un escenario que ha estado presente en mi imaginación toda mi vida. Y es allí donde quiero criar a mis animales”.

ilustración de Juanjo Sáez para el diario ARA

Otro artista que conocí hace poco y cuya obra está estrechamente vinculada a su barrio,  su ciudad, su casa… es el dibujante e ilustrador Juanjo Sáez. No le conozco mucho, pero me dio la impresión de que de haberse criado enLa Sagrera, un barrio obrero de Barcelona, ha marcado claramente su obra. Sáez, que ya le queda poco para los 40, reconoce que no ha viajdo mucho. Tampoco habla idiomas. Pero es un tipo curioso, tolerante, creativo y de mente abierta. Sus cómics y ilustraciones para distintos periódicos respiran autocritica e ironía. Sáez es capaz  de captar la esencia de la sociedad global  sin necesidad de haber vivido o viajado por medio mundo. Juanjo, igual que Jansen,  asegura que fue un estudiante mediocre en la escuela y sigue residiendo enLa Sagrera.

La clave está en la actitud. “Cada mañana me levanto con una idea y me voy al estudio, feliz, en mi bicicleta. Me paso el día entero y veo que la  idea no me sale. Al día siguiente, vuelvo con otra idea, y así cada día…”, dice JAnsen. “Lo que planifico nunca consiguo que tenga éxito, todo lo que he creado ha sido fruto de observar el  universo de posibilidades de los materiales”, añade Jansen. “No dictes al material lo que tiene que hacer, no esperes que te obedezca. “Porque las ideas de los materiales muchas veces son mejores que nuestras propias ideas”, concluye JAnsen.

One thought on ““las ideas de los materiales muchas veces son mejores que nuestras propias ideas”

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s