Soñar con los calcetines puestos

Una de las cosas que más detesto es tener frío en los pies cuando me meto en la cama. Por eso, hace ya bastantes años que duermo con calcetines. Me da igual que sea primavera y que haga calor. La temperatura del pie es engañosa. Te acuestas diciéndote que no hace tanto frío, que eres una exagerada, que se te cortará la circulación por el tobillo y que a medianoche te pondrás a sudar como un tocino, pero a medida que van pasando los minutos desde que has apagado la luz de la mesita de noche, notas algo raro. Es uno de tus pies descalzos, que se está quedando helado. Lo intentas ignorar: cuentas ovejitas, repasas mentalmente las cagadas del día o piensas en lo feliz que serías si al día siguiente Facebook comprase tu empresa por un millón de dólares y pudieras retirarte de por vida a tomar el sol en Punta Cana.

Todo 2510461.png en vano. Primero, porque no eres empresaria, ni lo serás nunca. Segundo, porque tu pie sigue allí, cada vez más frío,  cada vez más tenso, cada vez más retorcido entre las sábanas, hasta que no puedes más, y te levantas de la cama, refunfuñando, caminas a tientas por la habitación, te golpeas la rodilla con el borde de la cama, consigues abrir el armario, identificar el cajón de los calcetines, pillar los primeros que encuentres – sean unos de lana deshilachados que todavía guardas de tu ex, o los que usas para jugar al tenis – y acostarte de nuevo.

Lo normal es que a partir de ese momento, con los pies calentitos, logre conciliar el sueño y dormir feliz. El problema que tengo estos días es que estoy temporalmente instalada en casa de mis padres y llevo dos meses durmiendo en mi antigua cama individual de niña pequeña, rodeada de peluches y de fotos de cuando era una adolescente regordeta y sin problemas. Y entonces empiezo a atormentarme, primero por si me caigo de la cama, y después con eso de que hacerse mayor es un rollo, porque implica darse cuenta de que en realidad sí tenías problemas y de que no has logrado solucionarlos. Por ejemplo, sigues con esa manía de querer dormir con calcetines o de comentar con la almohada qué quieres ser de mayor.  Hace poco, en esa cama, tuve un sueño: soñé que estaba en un vagón de tren atiborrado de gente y llevaba una gallina atada a una correa. Yo intentaba apartarme para dejar pasar a la gente, la gallina se ponía nerviosa y terminaba saltandome encima y atacándome con el pico. Pensé que era un sueño revelatorio, pero ni siquiera Google ha logrado encontrar una interpretación. No me preocupa demasiado, porque esta mañana mi madre me ha dicho que por muy desastre e irresponsable que sea, tengo el don de caer bien a la gente. (Igual lo decía para hacerme la pelota. Después me ha pedido que le prepare la cena).

En Cabrera somos varios los que hemos vuelto a casa de los papis temporalmente y   tenemos más de treinta años. Nos reunimos los miércoles y tenemos un nombre, “okupas maduritos”, que estoy pensando que tiene mucho potencial como título de video porno o como sección nueva en Pornhub. Sobre todo las escenas de sexo en las que sales bebiendote los vinos buenos de tu padre, con la bata de felpa de tu madre y los calcetines desapareados.

¿Por qué siempre se pierden los calcetines? Después de dos meses de okupa, he llegado a la conclusión de que en mi caso, es mi cama de niña la que se come los calcetines, como si quisiera echarme de allí. Además, suele desaparecerme siempre el calcetín izquierdo. Me pregunto si no será una cama de derechas, del PP. “Yo también creo que la mía es del PP, a veces me encuentro rastros de gomina en la almohada, y le ha dado por ensabanarse con la roja y ponerse perlas en el cabezal” , me ha escrito un seguidor anónimo de Instagram, más enganchado a las redes sociales que yo. La semana que viene tendré por fin un hogar para mi sola y volveré a levantarme con dos calcetines. Recuperaré mi cama grande, mis sueños de adulto, y tendré un pequeño jardín con flores de jazmín y un césped que me llega hasta las rodillas. ¿Alguien tiene una cortadora eléctrica?

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mamá, he preparado la cena

11 thoughts on “Soñar con los calcetines puestos

  1. Salva May 12, 2016 / 6:21 am

    Enhorabuena por el blog. Llego a él documentándome para mi nueva novela, no sé por qué ni cómo (cosas de los algoritmos de google), pero sea como fuere, me he entretenido más de la cuenta con algunos de tus artículos, lo que hace que por una parte te odie, y por otra te felicite. Una abraçada.

  2. Salva May 12, 2016 / 7:09 am

    Por cierto (y esto me ocurre con cierta frecuencia), he descubierto una de esas cosas curiosas, casualidades, coincidencias, rarezas que me dejan pensativo. Tu tío abuelo, que no era Cipriá, sino Cebriá Montoliu, escribió un libro sobre Whalt Whitman (Titulado Whalt Whitman, el hombre y su obra). Hasta ahí, todo normal. Lo curioso es que en la serie Breaking Bad, la clave para descubrir que Whalter White es Heisemberg, el cocinero de metanfetamina, es un poema de Whalt Whitman!!! Y tu tío acaba muriendo en Alburquerque… yo investigaría, jjjjj

    • andriurodes May 12, 2016 / 7:15 am

      Cipriá era cebrià😉 ya sé la historia de mi tio abuelo, pero no la relacioné con WAlter. Jaja.. Igual mi tio abuelo empezó a liarla y le mataron unos gangsters mexicanos

  3. Salva May 12, 2016 / 7:29 am

    México a principios de siglo XX… más bien lo veo alistado con Pancho Villa en la revolución😉

  4. andriurodes May 12, 2016 / 7:58 am

    te he espiado en plan psicópata y creo que me has encontrado vía Irlanda

  5. Salva May 12, 2016 / 8:06 am

    Negatif, psicópata aficionada. Te he encontrado vía Albuquerque. La novela que estoy escribiendo se desarrolla en parte allí, y buscando un lugar en concreto google me ha dirigido a tu berenjena (con perdón). Tu friki-visita al hogar de Breaking Bad, ha sido la clave. ¿Tienes algo que ver con Irlanda?

  6. Salva May 12, 2016 / 9:39 am

    Qué curioso. Como buena psicópata ya sabrás que la novela tiene como trasfondo los abusos que los curas irlandeses católicos perpetraron durante décadas. Tus posts son una fuente de coincidencias. El mundo es un lugar extraño.

    P.D. No tengo conejo de indias ni animal de compañía, por si habías pensado hacer un estofado con él.😉

    • andriurodes May 13, 2016 / 6:25 am

      Necesito conejo de indias para ir a nebraska

  7. Salva May 13, 2016 / 9:22 am

    Y yo india de Nebraska para… mmm… déjalo. De todas formas me pilla a trasmano, parto para Islandia.

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