Justin

Esta mañana, mientras esperaba mi turno para tumbarme en una camilla y dejar que mi nueva masajista amasara sin piedad mis cervicales, he oído que alguien picaba en la ventana. Al levantar la mirada del móvil (maldito Instagram), he visto a un chico/hombre/joven de color que me saludaba con la mano y me rogaba, gesticulando despacio, que le abriera la puerta. 
-Hola. Soy Justin. Mi madre es de Kingston, en Jamaica, pero yo crecí en Nigeria. Conozco a poca gente. ¿quieres ser mi amiga? Hablas inglés?

El tipo me ha hecho gracia, y me he quedado charlando con él en el umbral de la puerta, notando las ráfagas del aire acondicionado en mi espalda. Mi centro de masajes está escondido en un callejón sin salida de Vilassar de Mar, frente a una tienda de empanadas  y pollos a l’ast de dos mujeres uruguayas, que a esa hora estaba cerrado. Nuestras voces y el de las cotorras revoloteando sobre una palmera cercana rompían el silencio.
-¿Así que parezco buena persona? – le he preguntado. -¿y si no lo soy?
-Mi corazón dice que lo eres, y mi corazón nunca me engaña- me ha respondido en acento rastafari.

Un niño ha pasado patinete por detrás sin hacernos caso. Iba con la toalla colgada al cuello, varios metros por delante de su abuela, que cargaba con una cesta con las cosas de playa. La señora ha mirado de reojo a Justin -camiseta arremangada, brazos fuertes, piel brillante- y después ha llamado al niño.

-Justin ,como Justin Bieber.
-Más o menos, ha respondido,con ojos sonrientes-Pero soy de Jamaica, ha repetido con orgullo. Después me ha explicado que vivió seis meses en Andalucía y ahora vive en Badalona. Trabaja de repartidor de propaganda por el Maresme.
-Ya sabes, tiro papeles por aquí, por allí… pero a mi me gustaría dar clases de inglés. ¿No conoces a nadie que hable inglés?
Le digo que no, pero le he dado mi número.

Cinco horas más tarde, justo después de haberme cruzado con mi ex y haber escuchado sus burlas a mis sandalias de adolescente- Justin me ha llamado. No he contestado. Pero cuando lo vuelva a hacer, le daré el número de Cristian.

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